¿Qué podemos hacer cuando estamos tensos y estresados?

¿Qué podemos hacer cuando estamos tensos y estresados?

A lo largo del día tenemos muchas responsabilidades, el trabajo, la vida familiar, y cuando tenemos poco tiempo para hacerlo todo es cuando comienza a aparecer el estrés. El estrés en sí es un proceso adaptativo que activa nuestro cuerpo para superar esa situación percibida como amenazante. El problema viene cuando este estado estresante es persistente y se alarga en el tiempo. En estas situaciones es muy importante encontrar el origen del problema y actuar para cambiar dicha situación o buscar la ayuda de un profesional.

Si queremos evitar que el estrés sea una constante a lo largo de nuestra vida tenemos que aprender a relajarnos y, sobre todo, a saber detectar aquellos momentos que desencadenan tensión o estrés y así poder prevenirlos. ¿Y qué podemos hacer para disminuir este estrés?

 

  • Hacer ejercicio de manera constante no es sólo saludable para nuestro cuerpo sino también para nuestra mente, ya que ayuda a liberar tensión, a reducir los niveles de ansiedad y a controlar y soportar mejor el estrés emocional. Al hacer deporte se modifican neuroquímicos del cerebro que provocan cambios positivos a la hora de afrontar situaciones estresantes.

 

  • La meditación nos permite llegar a un estado de tranquilidad y calma. En vaciar la mente de imágenes y pensamientos nos ayuda a conectar con nuestra esencia y a potenciar nuestras cualidades que en un estado de estrés no se manifestarían. La meditación aporta mucho más que sólo relajación.

 

  • La práctica de yoga también permite reducir la carga diaria, y lo hace tanto de forma física como mental. De hecho, el yoga se basa en la conexión cuerpo-mente, o sea, que si relajamos nuestro cuerpo, notaremos cambios también a nivel mental. La tensión se acumula en los músculos y si mediante las asanas (posturas de yoga) conseguimos liberarlos de esta tensión, notaremos como también nos sentimos más relajados mentalmente. Asimismo, en prestar más atención a las posturas físicas nos permite serenar la mente y llevarla hacia nuestro interior.

 

  • La respiración, un componente esencial para la meditación y el yoga (pranayama), también tiene mucha fuerza a la hora de relajar el cuerpo. Nos devuelve el contacto con nuestra mente y cuerpo y nos trae al momento presente, donde reside la realidad. Para que podamos disfrutar de sus beneficios ésta debe ser profunda y bien hecha. Con la espalda recta, hacemos una inspiración abdominal profunda, la mantenemos unos segundos y expiramos tranquilamente. Este ejercicio es muy útil en momentos en que nos sentimos tensos y necesitamos parar un momento para poder continuar.

 

  • Muchas veces cuando pensamos en relajarnos nos viene a la cabeza la imagen de un buen baño. La hidroterapia es una buena alternativa para disminuir el estrés gracias al uso de agua caliente, que dilata los vasos sanguíneos, mejora la circulación y relaja los músculos. El efecto será mayor si añadimos un entorno agradable con aceites, sales y aromas, que tienen también un efecto terapéutico. Asimismo, cuando el agua cae, por ejemplo cuando nos duchamos, el aire se ioniza y eso permite una mayor absorción de oxígeno y disminución del estrés. Además, el agua nos limpia el aura y ayuda a eliminar la negatividad emocional y energética que hemos ido adquiriendo durante el día.

 

  • Planificar actividades durante los fines de semana, quedar a menudo con los amigos y tener hobbies ayuda a desconectar de la rutina y tomar aire fresco.

 

Hay que tener en cuenta que practicar deporte o técnicas más meditativas como el yoga permite no sólo calmar nuestra mente, sino también prevenir y afrontar mejor las situaciones de estrés, además de muchos otros beneficios. Y tú, ¿qué técnica utilizas?

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