Sésamo, una pequeña gran semilla

Sésamo, una pequeña gran semilla

Mejora el sistema circulatorio, la salud del pelo, de la piel y de los huesos y articulaciones. Tiene antioxidantes, reduce el colesterol, ayuda con los problemas digestivos y mucho más. Hablamos del sésamo o ajonjolí, una planta de la que se aprovechan tanto sus hojas como sus semillas. Es uno de los cultivos más antiguos y se cree que fue originario de la India o de Oriente Próximo.

 

Existen muchas variedades de semillas -negras, blancas, marrones-, y permiten ser consumidas de maneras muy distintas, ya sea en forma de aceite, de semilla, pasta o harina. Las semillas de sésamo se tostan para su consumo y eso hace que tengan un agradable sabor a nuez. Y como hemos empezado diciendo, sus propiedades y beneficios son múltiples, entre los que destacan los siguientes:

 

  • Contienen grasas de calidad por su riqueza en ácidos grasos esenciales y principalmente insaturados. Uno de los más importantes es el ácido linoleico, un omega 6 que ayuda a mejorar la circulación sanguínea, lo que permite reducir el colesterol y mejorar la salud del pelo. Tienen además propiedades antiinflamatorias que reducen los síntomas premenstruales y de la menopausia. Contienen también grasas omega 3 (ácido alfalinolénico), aunque en menor cantidad.
  • También su contenido en lecitina (grasa) ayuda a prevenir la arteriosclerosis y controlar el colesterol, ya que facilita la disolución de las grasas. Asimismo, protege y estimula el sistema nervioso central, favoreciendo su actividad, la memoria y combatir la depresión.
  • Su alto contenido en calcio, magnesio y fósforo lo hace ideal para fortalecer huesos, articulaciones y dientes. Lleva más calcio que la leche y además es más asimilable, ya que contiene los nutrientes necesarios para que se absorba con facilidad. Es muy aconsejable para las embarazadas aunque en pequeñas dosis, ya que el sésamo contiene lignanos que en altas cantidades podrían afectar el embarazo.
  • Aparte del calcio, el fósforo y el magnesio, contiene otros minerales como el potasio, el cobre, el cinc, el hierro y otros en menores cantidades. Al llevar hierro, es aconsejable en caso de anemia y gracias al zinc combate la infertilidad masculina.
  • Contiene antioxidantes gracias a los lignanos, la vitamina E, el cobre y el zinc. Estos antioxidantes previenen de enfermedades degenerativas, cardiovasculares y cáncer y ayudan a retrasar el envejecimiento.
  • Aparte de vitamina E también posee vitaminas del grupo B, que ayudan a calmar y regular el sistema nervioso. Es útil en casos de insomnio, estrés, ansiedad…
  • Gracias a los mucílagos, un tipo de fibra soluble, suavizan la mucosa digestiva, protegen flora digestiva y ayudan en caso de problemas digestivos. Además, tiene un ligero efecto laxante, con lo que sirve para casos de estreñimiento.
  • El sésamo es importante para el cuidado de la piel. Las grasas y los antioxidantes y la vitamina B3 participan en esa función.
  • Nutricionalmente no le podían faltar las proteínas de alta calidad con todos los aminoácidos esenciales. Y si se mezcla con cereales o legumbres, este valor proteico se potencia.

 

 

El sésamo es un gran alimento que se puede consumir a diario y añadir en cualquier plato: sopas, ensaladas, verduras… Pero es muy importante saber y conocer que para poder aprovechar y absorber todas sus propiedades deben ser consumidas tostadas y trituradas (con un suribachi o molinillo de café); sino, la semilla se expulsa tal cual ha entrado sin ser digerida y perdemos todos sus beneficios. Esta forma de semilla triturada se puede encontrar bajo el nombre de gomasio o sal de sésamo en el que el sésamo triturado está mezclado con sal marina. ¡Una variante muy sabrosa!

 

Asimismo, también existe la posibilidad de consumirlo en forma de pasta, hablamos del tahín o tahina. Este es el resultado de moler las semillas de sésamo tostadas y mezclarlas con agua. Es uno de los ingredientes del hummus y, aunque no contiene las mismas propiedades que las semillas, ya que es más grasa e indigesta, es muy útil para hacer salsas o untarla en tostadas.

 

En Vegetalia podéis encontrar todas las formas del sésamo: gomasio, semillas y tahín. Con y sin sal, tostadas y sin tostar y con algas o sin. ¡Variedad a vuestro alcance!

 

Pero la historia del sésamo no acaba aquí, más adelante publicaremos más información sobre las hojas de esta planta y del aceite de sésamo. Seguiremos con sus propiedades y sus aplicaciones. ¡Estad atentos!

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