Tomar conciencia del presente con el mindfulness

Tomar conciencia del presente con el mindfulness

Maslow decía que a medida que tenemos las necesidades fisiológicas y de seguridad de nuestras vidas cubiertas, podemos ir avanzando hacia las de más autorrealización. En los tiempos en los que vivimos, nuestras necesidades más básicas de supervivencia están más que cubiertas y junto con el crecimiento del querer vivir experiencias y valorar más lo inmaterial que lo material, la práctica de disciplinas de las antiguas tradiciones de la India ha ido entrando en el mundo occidental. El yoga y la meditación forman ya parte del día a día de muchos, y a estos se le añade el mindfulness.

 

¿Pero, qué significa mindfulness?

Se podría traducir como atención consciente o conciencia plena y tiene sus orígenes en las técnicas de meditación del budismo, concretamente la vipassana (‘ver las cosas tal como son’), una de las más antiguas de la India.

Su práctica consiste en concentrar la atención y tomar conciencia de la realidad y del momento presente, del aquí y el ahora, no del pasado o futuro. A diferencia de la meditación, en el mindfulness no debemos vaciar nuestra mente y apartar los pensamientos que aparecen, sino que debemos prestarles atención consciente, a ellos y a lo que nos rodea: cuerpo, respiración, sentimientos, emociones, pensamientos, objetos mentales, el ambiente… Y este proceso debemos hacerlo aceptando los estímulos que observamos y percibirlos, sin juzgarlos ni interferir. Es un estado de aceptación con el objetivo de mantener nuestra atención. Cuando ponemos nuestra mente en este rol de observador y la separamos del flujo de pensamientos, nos permite tomar distancia y ser conscientes de nosotros mismos.

 

Lo que nos aporta

Se han descrito múltiples beneficios del mindfulness.

  • Por una parte, al entender como funciona nuestra mente, nos permite regular y controlar mejor nuestra conducta y nuestras emociones. Podremos resolver problemas con más facilidad porque seremos más flexibles y más conscientes de nuestros patrones de conducta y de pensamientos. Podremos abrir la mente a nuevas posibilidades.
  • Además, al ser más conscientes de lo que sentimos y pensamos, es una buena herramienta para aceptar las experiencias y dejar de utilizar técnicas de evitación cuando tenemos pensamientos o sentimientos negativos y que nos incomodan.
  • Podrán mejorar nuestras relaciones, nuestra confianza e incluso vida laboral, ya que habremos potenciado nuestra atención.
  • También tendremos menores niveles de estrés y de manera global aumentará nuestro estado de ánimo y nuestro bienestar general.

 

Incluso la psicología más contemporánea está integrando el mindfulness en sus terapias para ayudar a mejorar situaciones de estrés, ansiedad y depresión y aumentar la conciencia de las personas que piden ayuda psicológica.

La práctica del mindfulness, como otras actividades, necesitan constancia y motivación para notar sus beneficios, pero cuando se hace, nos puede aportar cambios muy positivos en nuestras vidas.

 

“Espiritualidad significa despertar. La mayoría de las personas, sin saberlo, están dormidas. Nacieron dormidas, viven dormidas, se casan dormidas, crían a sus hijos dormidas y mueren en su sueño sin despertar. No entienden el amor y la belleza de esta cosa que llamamos existencia humana.”

Anthony De Mello, “Conciencia”

 

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